
La tuberculosis sigue siendo un problema de salud pública en el Perú, vinculado a factores estructurales como la pobreza, el hacinamiento, la desnutrición y las limitaciones en el acceso a servicios de salud.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el país registra una de las situaciones más críticas en América Latina, con alta incidencia de tuberculosis y un número significativo de casos de tuberculosis multidrogorresistente (TB-MDR), que no responde a los dos principales fármacos del tratamiento estándar. Este tipo de tuberculosis implica terapias más prolongadas, costosas y complejas. Hasta hace poco, los pacientes debían seguir esquemas de entre 18 y 24 meses, con 11 pastillas diarias y la aplicación frecuente de medicamentos inyectables.
Sin embargo, en los últimos años se implementó un esquema oral acortado que reduce el tratamiento a seis meses, con cuatro a cinco pastillas al día y sin necesidad de inyecciones. En el Perú, este régimen empezó a aplicarse entre 2024 y 2025 con el objetivo de disminuir el abandono terapéutico.
Pese a estos avances, el Observatorio Social de la Tuberculosis del Perú integrado por 26 organizaciones alertó que EsSalud no estaría garantizando la continuidad de este esquema debido a la falta de medicamentos. Según la entidad, algunos pacientes son obligados a cambiar de tratamiento tras varios meses de haber iniciado el régimen acortado.
Carlos Rojas Eccoña, coordinador del Observa TB, advirtió que el esquema anterior, aunque efectivo, puede generar efectos adversos como pérdida de audición, daño hepático y afectación psicológica. Además, indicó que puede incrementar el riesgo de abandono del tratamiento, lo que perjudica la recuperación. “Interrumpir un tratamiento a la mitad no es recomendable”, señaló.
El observatorio recogió testimonios de cuatro pacientes que cambiaron de tratamiento en el Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren del Callao y EsSalud Áncash. Rojas Eccoña indicó que estos casos podrían reflejar un problema de alcance nacional.
Desabastecimiento y fallas
La Defensoría del Pueblo advirtió que la falta de medicamentos para tuberculosis resistente se registra desde 2025. Durante reuniones de seguimiento, EsSalud, a través de su Gerencia Central de Abastecimiento de Bienes Estratégicos (CEABE), reconoció limitaciones contractuales con proveedores, lo que motivó el apoyo del Ministerio de Salud (Minsa) para continuar con el esquema oral acortado. Esta situación provocó la interrupción del esquema oral acortado y el retorno a tratamientos más largos.
La Defensoría concluyó que EsSalud enfrenta problemas de gestión y continuidad en la atención de estos pacientes. Asimismo, se reportó que la tasa de éxito en tuberculosis resistente en EsSalud fue de 8% en 2023, cifra considerablemente menor a la del Minsa. “El informe del 2025 reconoce que el Perú es uno de los 30 países con mayor carga de tuberculosis multidrogorresistente”, advirtió Rojas Eccoña.
Fuente/ Redacción: La República
